El futuro del cambio es el convertidor de par

El cambio manual desaparece poco a poco, pero de manera imparable, de la oferta de las marcas, en cuyos catálogos gana preeminencia el cambio automático de doble embrague. Pero BMW Motorsports considera que ni siquiera este último será el futuro, sino la transmisión por convertidor de par.

Actualmente, la serie M de BMW ofrece tanto el manual como el automático, pero según declaraciones a The Drive de Peter Quintus, vicepresidente de ventas y marketing de la marca, estas transmisiones desaparecerán en el futuro.

“Es más una cuestión de hasta dónde puede llegar la transmisión de doble embrague. ¿Cuánto puede durar?”, comentó el ejecutivo. En esas declaraciones se esconde la voluntad de la marca de cambiar ambas por el convertidor de par.

“Ahora vemos cambios automáticos de nueve y diez velocidades, por lo que hay mucha tecnología en los automáticos modernos. Hubo un tiempo en que el doble embrague tenía dos ventajas: eran ligeros, y los cambios muy rápidos”.

Si el manual es un dinosaurio del pasado, que sólo pocas marcas de alto rendimiento ofrecen ya –un raro ejemplo es el moderno Porsche 911 GT–, el automático de doble embrague tiene el problema de la durabilidad, porque su límite está en unos 450 caballos y un par de 600 Newton metro, pero más allá es un problema. Y es evidente que las marcas superan ya esas cifras en muchos de sus deportivos.

Así que el futuro está en el convertidor de par, que ofrece mayor adaptación a esas potencias, así como a las tecnologías híbridas, unido a una mayor eficiencia y un futuro de desarrollo mucho más amplio. En síntesis, el convertidor de par –o convertidor Föttinger, por su inventor en 1905–, es un mecanismo que se usa en cambios automáticos en sustitución del embrague, y realiza la conexión entre la caja de cambios y el motor, pero sin que exista una unión mecánica entre el cigüeñal y el eje primario de cambio, sino que se aprovecha la fuerza centrífuga que actúa sobre un fluido –aceite– situado en el interior del convertidor.

Desaparecido el embrague, la posibilidad de aumentar el par motor y de soportar grandes potencias es mayor, y de hecho es un sistema que se utiliza con asiduidad en la industria naval. Y esa es la vía que BMW M, y seguramente muchas más marcas, van a transitar en un futuro cercano. Así que disfruta de tu cambio manual mientras puedas.